Mareos por ansiedad o ataques de pánico, ¿Qué son y cómo puedo solucionarlo?

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En algún momento de nuestras vidas todos hemos experimentado episodios de ansiedad o pánico donde sentimos una angustia que nos nubla la mente y nos deja a merced de un cúmulo de emociones incómodas que no sabemos cómo gestionar. La diferencia entre la ansiedad y el pánico es que los ataques de pánico duran entre 2 y 15 minutos y alcanzan un nivel de malestar muy elevado en ese intervalo de tiempo, desapareciendo posteriormente. 

Esto puede ocasionar que perdamos el apetito, las ganas de hacer nuestra vida con normalidad y que solo nos apetezca estar en la cama o encerrados en casa.

Durante un ataque de pánico podemos llegar a hiperventilar y/o entrar en un estado de desesperación con muchos pensamientos negativos que trae consigo una serie de consecuencias, siendo una de las más comunes los mareos repentinos.

El responsable de estos síncopes es el sistema vestibular, que consta de un oído interno situado a cada lado y una región específica del cerebro que lo procesa. 

Este a su vez está relacionado con las mismas áreas del cerebro que provocan la ansiedad y por eso una persona puede experimentar mareos espontáneos y constantes que dejan una sensación de cabeza embotada y aturdimiento, pudiendo durar desde unos segundos hasta algunos minutos.

mareos por ansiedad

1. Síntomas de los mareos por ataques de pánico o vértigos psicógenos

Aunque existen múltiples síntomas asociados a esta condición, no quiere decir que se deban dar todos o que cuando sintamos cualquiera de ellos, ya estemos oficialmente dentro de un prepsíncope vasovagal. Los síntomas más comunes son los siguientes:
  • Dolor y vértigos cervicales
  • Falta de aire
  • Visión borrosa
  • Estómago revuelto, nauseas y ganas de vomitar
  • Sensación de irrealidad
  • Dolor de cabeza
  • Temblores
  • Inestabilidad (Pérdida de equilibrio)
  • Cabeza pesada
  • Cansancio

1.1. ¿Cómo sé que que no tengo una enfermedad biológica causando estos mareos?

Para un correcto diagnóstico es recomendable acudir a un profesional que nos evalúe y determine lo que nos está pasando con seguridad, aunque existen ciertos patrones que nos ayudan a identificar por encima si se trata de un mareo causado por ansiedad o una enfermedad orgánica.

Veremos a continuación las diferencias entre uno y otro.
  • Mareo por ataque de pánico: Suceden cuando la persona está sometida a situaciones de estrés o ansiedad constantes, siendo más propensos a ocurrir cuando se encuentra en su fase más alta. Estos mareos son recurrentes cuando se dan situaciones negativas y suelen ir acompañados de hiperventilación, taquicardia, aturdimiento y dificultad emocional para realizar tareas cotidianas. En resumen, está ligado a eventos psicológicos o emocionales desfavorables.
  • Mareo por enfermedad: Se da de forma más puntual, no siguen ningún patrón y son más difíciles de prever. Normalmente van de la mano con un dolor físico mas intenso que termina la mayoría de veces en vómitos, diarreas y desvanecimientos.

2. ¿Cuánto tiempo duran los mareos por ataque de pánico?

Estar pasando por esta situación no es fácil y lo único que se nos pasa por la cabeza es saber cuando se quitan y cuanto tardan en desaparecer los mareos originados por un ataque de pánico.

Aunque estos se repiten frecuentemente y no remiten hasta que el problema psicológico que los causa sea sanado, por suerte la duración de los mismos es generalmente reducida, quitándose en pocos minutos y rara vez duran más de 15 minutos. 

El hecho de que unos duren más que otros no significa que el problema se esté exacerbando. La duración no viene determinada por ningún factor importante mientras no se trate de un mareo orgánico. Sin embargo, el aumento de la frecuencia de aparición de los ataques de pánico junto con su generalización (que te suceda cada vez en más áreas de tu vida) si es un indicador de que la patología psicológica sí está empeorando. Pero no te preocupes,  existen muchas técnicas que podemos realizar para rebajarlos y controlarlos mejor.

3. Tratamiento: Qué tipos existen y cuándo aplicar cada uno de ellos.

En un momento de ataque de pánico dónde sentimos que nos mareamos, estamos angustiados y no tenemos la situación controlada, sólo nos preguntamos qué tenemos que hacer para quitarlo y sobre todo cómo poder evitarlo en un futuro.

La forma más sana y natural es acudir a un profesional que sepa entender nuestro problema y ayudarnos con el. Nosotros utilizamos técnicas cognitivo-conductuales que te van a permitir adquirir herramientas para enfrentarte al problema. Además utilizamos el enfoque humanista integrativo y la técnica EMDR para sanar desde el interior y evitar que los problemas vuelvan en un futuro. 

Es decir, no sólo vamos a enseñarte técnicas de respiración diafragmática y de diálogo interno para enfrentarte a los ataques de pánico, sino que también sanaremos los traumas y heridas del pasado que pueden estar creando la sintomatología del pánico. Piensa que las emociones del pasado junto con los eventos traumáticos se somatizan en ataques de pánico si no se han “digerido”. 

Si quieres conocer más información acerca de esta terapia puedes ponerte en contacto conmigo y te atenderé encantado.

Existen dos tipos principales de tratamientos para aliviar los mareos por ansiedad: médicos y “caseros”.

3.1. Tratamiento médico: ¿Qué tomar y cuando es necesario?

Medicarse para aliviar los síntomas de los ataques de pánico no es recomendable salvo que el paciente es incapaz de realizar su vida personal y profesional de forma adecuada. Una persona que no puede salir de la cama, no quiera salir de casa, ni relacionarse de ninguna manera y tenga descuidada su higiene personal, esté dejando de alimentarse adecuadamente o haya abandonado su vida profesional por no poder llevar de una mejor forma su problema, podemos plantearnos acudir a nuestro médico de cabecera para que nos diga que pastillas tomar como. Siempre bajo prescripción de un profesional de la salud.

3.2. Remedios caseros para calmar y controlar los mareos por ansiedad

Qué hacer para prevenirlo y evitarlo:
  •  Lo más efectivo es hacer una respiración controlada en el momento que vemos que los síntomas del mareo están apareciendo. Para esto debemos hacerla con el diafragma (hazlo de forma que se te infle el abdomen y no el pecho) y seguir el siguiente patrón: Inhalar aire en 3 segundos por la boca o nariz > Aguantar 3 segundos > Soltar lenta y progresivamente en 6 segundos por la boca.
Si te cuesta, pon una mano en tu abdomen y trata de moverla con la respiración.
respiracion con el diafragma para evitar mareos por ansiedad
Respiración controlada con el diafragma
  • Bebe mucha agua (1.5 – 2 Litros diarios) y mantén una dieta equilibrada.
  • Evita fumar y tomar bebidas alcohólicas.
  • Duerme 7-8 horas con la máxima calidad posible. Evita usar el móvil al menos 30 minutos antes de acostarte.
  • Dormir utilizando una película o una serie de nuestro agrado a modo de ambiente puede ayudarnos a sentir más comodidad y seguridad. A diferencia de usar el móvil, esta acción no requiere de atención activa al dispositivo.
Si ya estás sintiendo los mareos:
  • Siéntate lo antes posible para evitar caerte al suelo. Si tienes la posibilidad, recuéstate hasta que el mareo remita por completo.
  • Evita hacer movimientos bruscos o levantarte con rapidez.
  • Ten cuidado de no perder el equilibrio o desestabilizarte. Si ya te conoces y tienes experiencia, actúa en consecuencia para minimizar el riesgo de tener un accidente.
  • Si puedes, avisa a alguien aunque sea enviándole un mensaje de que estás sintiendo un mareo. Por si acaso, alguien sabrá donde estás.
  • Y sobre todo, no tengas miedo de tus propias sensaciones físicas. Todo tiene una lógica interna. Piensa que tu sistema parasimpático, el encargado de producir ese descenso de la activación (y el mareo) se está activando porque tu otro sistema simpático, el encargado de preparar a tu sistema interno para enfrentarte a un peligro se ha activado provocando más ansiedad, aumento del ritmo cardíaco y del oxígeno en sangre, etc.

4. ¿Y si los remedios caseros no son suficientes?

Ten en cuenta que el uso de estas técnicas que podemos considerar “remedios a corto plazo” pueden no ser suficientes, si, como te explicábamos más arriba, hay una situación estresante continuada que no sabes cómo resolver, un trauma del pasado somatizado en ese pánico o una dificultad para regular tu propio sistema simpático. Ya que, cuando sufrimos traumas en el pasado o no hemos aprendido una buena regulación emocional, nuestro sistema simpático está acostumbrado a vivir las emociones con intensidad y no saber cómo gestionarlas. O todo lo contrario, a reprimirlas tanto que acaban explotando de forma abrupta a través del pánico junto con la hiperactivación de ese sistema simpático. Y, para regularse, tu sistema interno tenderá a hipoactivarse bruscamente a través de un descenso de la activación (sistema parasimpático) provocando mareos, vértigos psicógenos o el denominado prepsíncope vasovagal.

Pide cita con nosotros para realizar una evaluación exhaustiva de lo que te ocurre y ver cómo podemos ayudarte a gestionarlo.

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